Las quinielas situaban a Estefanía López entre las primeras candidatas a ocupar el trono fallero y anoche se cumplieron los pronósticos. Fue corte infantil de 2003, algo que siempre da un plus porque permite saber al jurado qué huella dejó y, además, es componente muy activa de Carrera Malilla-Isla Cabrera: participa en los playbacks; está en el grupo de dansà y asesora a la comisión para crear un reglamento interno. Y en el caso de María Donderis, el nombre también era el que más se daba como ganadora. Por lo tanto, no hubo grandes sorpresas.

Estefanía reconoció anoche que le «halaga que el mundo fallero pensara que pudiera ser ella la fallera mayor de Valencia, pero cualquiera de las trece éramos muy válidas».

Anoche eligió un traje verde damasco para esperar la llamada de la alcaldesa Rita Barberá «porque quería un tono esperanza. Me lo han hecho Rosa y Laura de 'L'U i dos' y la forma la he diseñado yo». Para el estilismo confió en Carles Ruiz.

Como anécdotas, recibió la llamada en casa y acabaron anoche la fiesta en el casal. Mientras la alcaldesa decía «la fallera mayor es...» el teléfono ya sonó y, en lugar de cogerlo, no pudieron primero por ponerse a gritar y a abrazarse. «El teléfono seguía sonando y lo cogió y se salió al pasillo porque no oía nada», comentó Rubén Canet, amigo de Estefanía y que fue presidente infantil con ella en 2002.

Estefanía estuvo arropada por su padre Agustín, maquinista de Renfe de profesión; y su madre, Chelo, ama de casa y fan incondicional de Estefanía. «Se lo merecía. Se ha esforzado mucho por conseguir su sueño», dijo emocionada Chelo.

Tampoco faltó a la cita su hermana Sara, que prepara oposiciones de Psicología en Madrid, pero que vino para la ocasión a Valencia, y el novio de la fallera mayor, José Vicente Peris, que ha sido dos años presidente de la falla Maestro Serrano-San Francisco de Paiporta. Anoche ya estaba concienciado de que este año la va a ver poco, «pero lo llevaré bien con tal de ver que Estefanía cumpla su sueño de ser fallera mayor de Valencia».

En la llamada a María Donderis, la emoción de su familia y amigos le impidió contestar al principio y no llegaba a escuchar al otro lado de la línea las preguntas de la alcaldesa, quien instó a la niña a disfrutar «a tope» de la fiesta josefina.

A las 19.34 sucedió la mágica llamada a María. Los jurados destacan de la corte infantil que el grupo es «compacto», algo a lo que ayuda el carácter de María Donderis, afable y serena, que ha conseguido con su saber estar dar el mejor de los regalos a la comisión Quart Extramuros-Velázquez, que celebra este mismo año su cincuenta aniversario.

Hoy 16 de octubre llega la proclamación. María Donderis dudó qué traje se pondrá. Quizá el favorito sea el azul oscuro de su presentación. Estefanía López, que ayer sólo pudo comer sopa por los nervios, llevará el rojo que lució como fallera mayor de su falla este mismo año.

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